
Un informe filtrado por la Ryder Scott afirma que Bolivia pasó de tener reservas probadas de 28,7 TCFs el año 2005 a 8,86 TCFs el año 2010. Estas reservas no alcanzarán más que para ocho años de consumo. Lo grave es que el gobierno, sin tener cuantificadas reservas suficientes, firmó en marzo un nuevo contrato para vender gas a la Argentina.